Hemos tenido la oportunidad de visualizar herramientas que nos permitirán desarrollar mejor una clase y que está a su vez tenga un significado útil para nuestros alumnos, que ya no nos quedemos en el simple monologo en donde:
Yo digo – Tu Haces
Ahora más bien hemos venido buscando una interdisciplinariedad con otros colegas los cuales se encuentre dando otra materia en el mismo grado que nosotros, que no importa si Yo soy de Maestra de Informática y Computación y la otra materia corresponda a Métodos y Pensamiento Crítico por ejemplo.
Es importante al mismo tiempo poder definir que queremos lograr en una sesión de clases:
Entrada – Proceso – Salida
En el cual podemos visualizar, que la entrada es nuestro salón de clases, donde se encuentran interactuando docentes – alumnos, y ambos actores definen que acciones se realizaran. Escenario muy importante ya que desde aquí podremos motivar al alumno a hacer uso de los diferentes recursos los cuales tiene a su alcance y de qué manera puede integrar el conocimiento adquirido en mi clase.
En el proceso serán los diferentes caminos o el camino más bien que el alumno decida escoger para poder tener un aprendizaje significativo.
La salida, es el resultado y la utilidad que el alumno le da a cada uno de los conocimientos, y la facilidad que tienen para poder integrarlos a diferentes situaciones que se pueden presentar en la vida cotidiana o bien en lo educativo.
Quizás todo esto se oye muy bien, pero ante todo debemos de tener COMPROMISO, con nuestro quehacer docente para podernos enfrentarnos a los nuevos retos que estamos enfrentando en este siglo y una ACTITUD positiva porque el cambio se puede dar siempre y cuando nosotros así lo estemos buscando.